El uso de los metales en herramientas y otros instrumentos domésticos es relativamente raro en los Andes, donde estos elementos fueron esencialmente un medio para la expresión simbólica e ideológica. Los grandes reinos pre-incaicos de la costa norte del Perú, sin embargo, se distinguen en el concierto de los pueblos andinos por un especial énfasis en el desarrollo de las industrias productivas.
Hacia el año 1100 d.C., una serie de lluvias torrenciales, inundaciones y aludes asociadas a un excepcional avance de la corriente cálida de El Niño, interrumpieron milenios de desarrollo cultural centrados en sistemas de poder sacralizado, culminando con la influencia de un vigoroso culto irradiado por Wari, en la sierra central peruana. Los efectos directos de este cataclismo (destrucción, hambruna, pestilencia) se amplificaron en revueltas y ajustes sociales, asociados tal vez a la llegada de nuevas poblaciones desde la costa ecuatoriana, que produjeron profundos cambios en el "paisaje social" de los fértiles valles de la actual costa norte del Perú.
Surgieron entonces en esta región una serie de reinos aparentemente más "pragmáticos" o "secularizados" que sus antecesores Moche o los pueblos formativos aún más antiguos. Los templos o centros de peregrinación se transformaron en verdaderos centros urbanos, donde no sólo residían los dirigentes, sino cientos de miles de artesanos y campesinos. Las autoridades se especializaron, desligando por primera vez las funciones "más administrativas" de aquellas "más religiosas" y organizando a su alrededor verdaderos ejércitos profesionales e industrias artesanales.
Semejantes concentraciones de población dependían de una agricultura altamente tecnificada y eficiente, incluyendo monumentales obras de regadío y la producción en masa de herramientas agrícolas como estas puntas que pudieron ser insertadas en las Chaki taglla o palos cavadores. Se han encontrado diversos tipos de herramientas que probablemente corresponden a diferentes usos específicos, aunque su valor principal debió ser simbólico. Considerando que también en este período se alcanzó el mayor desarrollo de la producción en serie de cerámica moldeada, es sugerente encontrarnos con este tipo de herramientas. Revela la aplicación de las tempranas técnicas metalúrgicas moche a la esfera de las actividades agrícolas, que generalmente eran realizadas con instrumentos de piedra y madera. |