
El Tawantinsuyu o Imperio Inka abarcó desde Colombia al centro de Chile. La complejidad del gobierno cuzqueño y las obligaciones tributarias hicieron necesarios a los quipucamayoc, funcionarios burocráticos expertos en el uso del Quipu, el sistema de registro de los inkas. Como instrumento recordatorio a través de cuerdas, nudos y colores, el quipu permitía dejar constancia de la cantidad precisa de objetos y productos tributados por las comunidades sometidas a los inkas. Este sistema de notación se hallaba tan arraigado en el mundo andino, que incluso mucho después de la caìda del imperio los españoles permitían su uso como prueba en litigios judiciales.
Por tratarse de un sistema de registro mnemotécnico, sólo aquel que anotaba en un quipu particular podía “leerlo”, convirtiendo a estos contadores incaicos en funcionarios de privilegio. Sin embargo, no fueron los únicos en utilizar tales instrumentos. Las crónicas coloniales mencionan a los quilcacamayoc, que manejaban quipus con lanas teñidas de diferentes colores. A diferencia de los quipucamayoc, estos especialistas eran depositarios de la memoria histórica del imperio: registraban con sus nudos acontecimientos, cuentos y poesías. Sus quipus eran aprendidos y heredados de acuerdo a una línea de descendencia familiar.
Culturas Relacionadas:
Inka
Piezas de la Colección Relacionadas:
Quipu, cultura Inka
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