
El “Dios Sol” en el mundo de los muertos.
Los frisos murales provienen de algún centro administrativo y ceremonial de las tierras bajas Mayas, en la península de Yucatán. En ambos bajorrelieves, el “Dios Sol” en el inframundo aparece ataviado como guerrero. En uno de ellos porta una lanza adornada y un escudo de mano cuya forma recuerda al glifo Pakal o escudo. En el otro friso, la divinidad en su forma nocturna lleva una cabeza cortada, quizás para evidenciar sus victorias en el mundo de los muertos. Este icono es también frecuente en los numerosos pedestales de incensarios hallados en el centro administrativo y ceremonial de Palenque, donde fueron utilizado en el interior de los templos.
Aristocracia Maya
Los templos y palacios Mayas fueron profusamente decorados con esculturas, pinturas, figuras en estuco y bajorrelieves en piedra y madera. Tanto la arquitectura como estas obras operaban como un medio visual que reforzaba la división de clases al interior de la sociedad. La élite maya estaba constituida por una aristocracia cuyos pocos miembros estaban unidos a través de lazos de parentesco. Se estima que en los palacios de Uaxactún –un importante centro de poder en El Petén- habitaron, entre adultos y niños, unas 185 personas, en tanto que el número de artesanos, comerciantes y campesinos ascendía a los 9.000.
Culturas Relacionadas:
Maya
Piezas de la Colección Relacionadas:
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