“Contra todo lo que esperábamos los especialistas en música arqueológica del encuentro recientemente realizado en Berlín entendieron nuestro sistema de notación para leer música precolombina”, dice José Pérez de Arce. Agrega que enseñaron este
método para registrar música a los asistentes al taller y que fue muy aceptado por la concurrencia.
El y Claudio Mercado participaron en este evento académico dedicado a la música arqueológica y experimental en el Ethnologisches Museum, un moderno edificio ubicado en las afueras de la capital alemana.
Allí cerca de cien peritos escucharon el concierto de Mercado y Pérez
de Arce en un escenario donde se proyectaba la “partitura”, inspirada en las imágenes del textil andino con sus colores y figuras geométricas.
Tocaron réplicas de instrumentos arqueológicos como jarros silbato, antaras de cerámica y otros diferentes tipos de flauta, sonajas y kultrunes. Al final del concierto repartieron una caña de sicus por persona y todos terminaron interpretando la música proyectada en el telón.
Tanto Pérez de Arce como Mercado consideran “que la interpretación de la Chimuchina es música contemporánea influenciada por el pasado precolombino”.Sostienen que su proposición no está basada en tratar de hacer la música que hacían los indígenas en esos tiempos. Mercado señala que la Chimuchina toma en cuenta conceptos de la estética y
ritualidad de América como la música, el sonido y la danza que se usan para provocar estados especiales de conciencia. “No recreamos músicas indígenas, son creaciones nuestras”, agrega.
Ambos rescatan que es muy interesante juntarse un grupo de 40 o 50 personas dedicadas a estudiar un tema tan específico y poco conocido como la música y los instrumentos de los antiguos pueblos del mundo.
Detallan que en este encuentro se aprende sobre los resultados de investigaciones de diversas culturas alrededor del mundo, como las antiguas campanaschinas, las trompetas romanas, los clarinetes griegos, las flautas mexicanas o peruanas, los tambores celtas o
egipcios. También aprendieron sobre el chin, especie de cítara que comenzó a ser tocada hace más de tres mil años en China, de la lira, instrumento antiquísimo parecido a un arpa y ligado a la mitología griega, y los estudios sobre percusión.
|